HarryLatino

Regístrate y sé parte de la comunidad de fans de Harry Potter en español más grande del mundo. ¡Regístrate ahora!


Condiciones de usoPolíticas de privacidadAcerca de HarryLatino
Domingo 22 de febrero de 2004 - Publicado por HarryLatino 0 comentarios
Ministro habla sobre Harry Potter
Fuente: HarryLatino
El ministro de educación, ciencia y tecnología argentino, Daniel Filmus, habló sobre el lanzamiento de Harry Potter en una nota editorial del diario La Nación.
Que miles de niños, adolescentes y jóvenes se concentren en las puertas de las librerías y esperen ansiosos la salida de un libro es, sin lugar a dudas, una buena noticia. Particularmente si ello ocurre en un país en el que la lectura ha dejado de ser una práctica habitual en las nuevas generaciones.

En ocasión de la edición de uno de los tomos anteriores de Harry Potter, personalmente me he encontrado suplicando a una vendedora que por favor me adelantara un par de horas la venta de un ejemplar para llevarle la primicia a mi hija. Debo confesar que me sentí orgulloso de hacerlo.

Independientemente de los justos reparos que se plantean respecto de la maquinaria de marketing internacional que se mueve en torno de Harry Potter, es necesario entender este fenómeno en clave de oportunidad. Oportunidad para que, como bien señalara el profesor Pedro Luis Barcia, miles de niños y jóvenes desarrollen la capacidad de leer, la fantasía, la concentración, la posibilidad de narrar historias y de recuperar la pasión por la lectura.

En una sociedad donde predominan las ofertas culturales ligth hacia los jóvenes y donde sus estímulos parecen moverse a la velocidad del videoclip, los videojuegos o del zapping, no podemos dejar pasar la potencialidad del efecto de Harry Potter al provocar tanto contacto con los textos, con el relato, con la literatura.

Pero también es una excelente oportunidad para que adultos, padres y docentes reflexionemos acerca de cuáles son las estrategias más adecuadas para formar generaciones de nuevos lectores, convencidos de que, si lo logramos, el resto vendrá por añadidura.

No podemos quejarnos de que nuestros hijos no leen, si sus padres tampoco lo hacen. Es necesario recuperar los espacios familiares y escolares de lectura compartida. Poner más libros al alcance de los niños y jóvenes. Descubrir los gustos particulares de cada uno de ellos para fomentar la lectura personalizada. Vincular la lectura con los espacios de diversión y no sólo con las obligaciones. Fomentar en las aulas la lectura por placer, sin tener necesariamente que vincularla con otros aprendizajes que muchas veces hacen perder de vista las competencias que desarrolla la lectura por sí misma.

Y si el marketing ayuda a que se lea, aplicarlo también a los autores nacionales. ¿Por qué no? Con este objetivo hemos distribuido más de 3.000.000 de cuentos argentinos en lugares no tradicionales, como estadios, hospitales, terminales de ómnibus, comedores escolares y comunitarios, lugares de veraneo, y fueron excelentemente recibidos.

Hay que destacar que la falta de lectura comprensiva es uno de los déficit más pronunciados de la educación argentina. Todas las evaluaciones coinciden en que este problema se extiende hacia todos los niveles del sistema, incluido el universitario. También las investigaciones muestran que la única forma de desarrollar esta capacidad es leyendo.

Nuevas generaciones

Lo que definirá que las nuevas generaciones se conviertan en lectoras es nuestra capacidad de poner a su disposición la mayor diversidad posible de lecturas: cuentos, novelas, historietas, poesía, letras de rock, policiales y, por qué no, best-sellers como Harry Potter.

Nuestro boom editorial de los años 60, cuando los libros de Julio Cortázar y Gabriel García Márquez también eran comprados y leídos por multitudes, nos marca un horizonte de posibilidad al que podemos apuntar. Alguna vez nuestra literatura era deseada masivamente y se vendía a un público de centenares de miles, que agotaban las ediciones en pocos días. No es utópico pensar en que nos podamos acercar a esas cifras de lectura en nuestro país.

Pero volviendo a Harry Potter, hay que preguntarse qué sucede tras la lectura de un libro de Rowling. ¿Se abre el apetito por leer otros libros, como después de un aperitivo? ¿Se despierta el deseo por la lectura, la avidez por los libros, por el placer de penetrar en otras vidas, en otras historias? ¿O simplemente se permanece en el circuito que dibuja el marketing: comprar los anteojos de Harry Potter, la agenda de Harry Potter, ver la película de Harry Potter y continuar con la serie del consumo?

El desafío es lograr que la lectura de cualquiera de los libros de la saga inaugure no la serie del "Combo Harry Potter", sino la serie de los otros libros: la serie de la literatura. Lograr escapar del circuito del consumidor y entrar en el circuito lector; salir del "mundo Harry" para entrar en el "mundo libro"; salir de la lógica que plantea el merchandising para ingresar en el placer de leer.

Bienvenido, entonces, este nuevo episodio de Harry Potter. Quizá su mayor magia consista en haber logrado que la lectura ocupe un lugar central en el debate público de la Argentina. Que no sea una ilusión y se convierta en algo permanente.

Nota del Webmáster: debido a que estoy sin internet, continuaré luego el seguimiento del lanzamiento de Harry Potter y la Orden del Fénix en el mundo.

0 comentarios